25 detenidos en gran operación contra la red “chivatazos” de controles policiales
Valencia, Sevilla, Granada y Madrid – Un golpe sin precedentes a los grupos de alertas de la vía pública
Las fuerzas de seguridad han detenido durante las últimas horas a 25 personas en las provincias de Valencia, Sevilla, Granada y Madrid, tras desmantelar una red organizada que operaba a través de grupos de mensajería para alertar sobre la ubicación de controles policiales y radares.
La operación, que ha sido calificada por la Dirección General de Tráfico (DGT) como “la mayor de su tipo hasta la fecha”, ha supuesto la detención de los administradores de dichos grupos y la identificación de decenas de usuarios habituales que actuaban como emisores de los “chivatazos”.
¿Cómo funcionaba la red?
Los arrestados gestionaban distintos grupos en aplicaciones de mensajería —principalmente WhatsApp y Telegram— en los que, mediante mensajes de texto, grabaciones de audio o ubicación, alertaban de los controles de alcoholemia, velocidad o drogas, instalados por la policía de tráfico.
Los grupos estaban divididos por provincias y tramos de carretera, y algunos llegaban a varios miles de miembros registrados. Según informes policiales, los administradores cobraban cuotas simbólicas o “donativos” para mantener activo el servicio de alertas rápidas, lo que añade una dimensión lucrativa al entramado.
La sanción será mayor para quienes participen
Además de las detenciones, la DGT ha anunciado que los participantes que han estado avisando de forma constante en esos grupos no solo pueden enfrentarse a multas elevadas, sino que se abrirán expedientes disciplinarios y sancionadores.
Según la normativa vigente, quienes difundan la ubicación de un control policial se exponen a multas desde aproximadamente 500 euros, y los administradores de grupos organizados pueden afrontar sanciones que llegan hasta 20.000 euros o más.
La DGT ha dejado claro que “no basta con disolver los grupos”: cada uno de los avisos será investigado y los usuarios recurrentes detectados se convertirán en objetivo de sanción.
Por qué se considera una conducta grave
Las autoridades subrayan que esta práctica no es una simple “ayuda entre conductores”, sino que mina la eficacia de los controles policiales, facilitando la fuga de conductores que infringen normas o circulan bajo los efectos del alcohol y drogas.
En palabras del teniente coronel de la Guardia Civil de Tráfico, “hemos pasado de controlar a ser controlados”.
Por ello, se considera una infracción que afecta a la seguridad vial y al orden público, y la Ley de Tráfico la tipifica como “muy grave” cuando va acompañada de estructura organizada.
Reacciones y contexto
- En Valencia, Sevilla, Granada y Madrid las operaciones se han coordinado con la Guardia Civil, las policías autonómicas y los juzgados de instrucción correspondientes.
- Algunos de los arrestados habrían colaborado en varios grupos simultáneos, lo que permitió mapear la red entera de alertas.
- Tras la detención de los 25 administradores y emisores, se están identificando los miembros de los grupos para imponerles las multas anunciadas.
¿Qué debe hacer ahora un usuario que estaba en uno de esos grupos?
La DGT recomienda a los usuarios que se han registrado en esos canales que:
- Salgan inmediatamente del grupo y borren la conversación.
- No reenvíen más alertas sobre controles policiales.
- Consideren que aunque “solo” fueran receptores, podrían quedar identificados si consta su actividad reiterada.
- Informen a sus contactos de que la práctica puede acarrear graves sanciones.
Advertencia final
“El hecho de que hayas visto un control y lo hayas compartido no es un mero chisme: estás participando en una cadena que obstaculiza el trabajo policial”, ha reiterado la DGT. La institución advierte que a partir de ahora no habrá impunidad para quienes formen parte de este tipo de grupos, sean administradores o simples usuarios activos.
En un país donde las carreteras siguen registrando siniestros graves, la vigilancia digital se une ahora al control físico en la vía para frenar la impunidad.


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